Educación

Libros de texto y educación sexual, un reto para la educación en derechos humanos

Lizbeth Jesika Cruz Martínez

 

La educación sexual ha estado plagada de tabúes, que han provocado retrocesos y  desarrollado problemáticas graves que son responsabilidad del gobierno mexicano.

En este sentido, podemos decir que entre las carencias de la educación sexual, se encuentra la irresponsabilidad en la forma en que ha sido  enseñada, tanto en el ámbito formal como en el informal. La sexualidad ha sido percibida como algo perverso, vista con miedo y desconfianza, ha sido  alejada de su naturalidad para insertarla en una estructura de poder sesgada por grupos conservadores que en su favor alegan valores, ética y moral.

Esta perspectiva negativa de la sexualidad ha originado la obstrucción del conocimiento sexual y por tanto del disfrute del placer, pero también sociedades cerradas con graves problemáticas como embarazos adolescentes no deseados; infecciones de transmisión sexual; el incremento exponencial de los contagios de VIH- SIDA; abusos sexuales contra niños; práctica de abortos ilegales y riesgosos; discriminación y crímenes de odio contra homosexuales; y pérdida de identidad sexual, entre otros.

Miles de mujeres y hombres a lo largo de la historia se han visto menguados en su capacidad de decidir, disfrutar y vivir su sexualidad. Actualmente, este patrón pretende ser perpetuado por prácticas y pensamientos conservadores que lejos de fomentar el respeto en la sociedad generan división y enfrentamientos.

Ante la iniciativa de la Unión Nacional de Padres de Familia de retirar temas relacionados con la sexualidad del libro de texto de Biología de primer año de secundaria, miembros de la sociedad civil han levantado su voz de desacuerdo, señalando la importancia de la información sexual, así como del desarrollo de una educación sexual coincidente con la realidad.

La Unión Nacional de Padres de Familia ha vetado el libro de texto de Biología para primer año de secundaria por considerar que atenta contra la integridad del alumnado. Dicha iniciativa está apoyada por jerarcas religiosos, algunas autoridades estatales y asambleístas del Partido Acción Nacional (PAN), quienes han censurado y han realizado declaraciones negativas hacia dicho libro. De hecho, el texto ya fue vetado en Querétaro y Morelos, en Baja California lo van a publicar con modificaciones, y en Aguascalientes y Guanajuato se congeló su distribución.

Para la autora del libro de texto, Ana Barahona,  “las asociaciones de derecha piensan que al darles información a los niños, van a ejercer su sexualidad a edad muy temprana y eso no es cierto, pues investigaciones de la ONU revelan que la educación sexual en la infancia mejora la salud reproductiva”.  Por otra parte, si bien reitera el derecho de los padres a educar a sus hijos según sus valores morales y religiosos, asegura que cuando las decisiones individuales de los jóvenes se convierten en problemas de salud pública, el Estado y sus gobiernos tienen la obligación de diseñar políticas públicas en beneficio de este sector.

En este sentido, el temor de grupos conservadores por abrir la educación sexual está infundado, ya que el desconocimiento es el principal factor contra la integridad del ser humano, pues evita el desarrollo de una sociedad más responsable y conocedora de su realidad y en este caso de sus  derechos sexuales y reproductivos.

Ahora bien,  la problemática suscitada a partir del libro de texto de Biología ha puesto en la mesa de debate no sólo la importancia de la educación sexual, sino la importancia de educar en derechos humanos a la sociedad mexicana y por tanto la integralidad de los derechos humanos.

En esta tónica, es menester señalar que los espacios de libertad de expresión que se han logrado a través de la lucha de distintos grupos comprometidos con el ejercicio de una sexualidad sana y responsable, pero también placentera, están siendo menguados;  como es el caso del suplemento  Letra S, salud, sexualidad, sida, proyecto periodístico que se publica mensualmente en La Jornada.

Dicho proyecto ha sido señalado a últimas fechas como un promotor del placer sexual y de la homosexualidad. En respuesta, Letra S en voz de Brito Lemus  ha dicho que se fomenta el respeto a las personas no heterosexuales, además de combatir la intolerancia y la homofobia. Asimismo, señaló que el objetivo de Letra S es “... difundir información sobre sexualidad, salud sexual, derechos sexuales y educación sexual, desde una perspectiva científica, objetiva y de lucha contra los prejuicios”.

Por otra parte, podemos ver que se ha alejado la sexualidad de los derechos humanos y que si bien ha habido luchas por reconocer los derechos sexuales y reproductivos aún queda mucho por hacer. En este sentido, la incorporación de la educación en derechos humanos deberá tomar en cuenta la deuda histórica que se tiene con el ser humano en lo que respecta a la sexualidad.

Un primer paso será dejar de percibir y actuar la sexualidad con temor y vergüenza, principalmente si tomamos en cuenta que en la actualidad la vida cotidiana de los adolescentes supera los contenidos de los textos escolares. Entonces, es necesario profundizar en los avances de una educación sexual libre de mitos y prejuicios. ¨

 

 

 

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